Parte I
I
Las aspas del viejo molino recortaban el paisaje nocturno girando una y otra vez, en un eterno e incansable movimiento. El leve chasquido de la madera rasgando las capas de aire acunaba sus pensamientos. El rumor de unas pisadas que recorrían con decisión el patio de la casa alcanzó sus oídos. Una frágil sonrisa se plasmó en su rostro al reconocer la identidad de la persona que se acercaba. Cerró los ojos y aspiró con fuerza. Pudo percibir en la atmósfera una esencia familiar y extrañamente acogedora. Un suspiro escapó de su boca al tiempo que perdía su mirada en el cielo plagado de estrellas.
Xena se sentó a su lado y una sensación cálida envolvió su cuerpo. Era una sensación inmensamente confortable y deliciosamente placentera. Sólo que ahora aquellas impresiones parecían más intensas, tal vez porque había existido la posibilidad de perderlas para siempre o quizás porque había extrañado en demasía la compañía de la guerrera.
—Se acabó… ¿o no? —preguntó reflejando infinidad de dudas en su propio cuestionamiento.
Gabrielle abandonó su asiento y se alejó unos pasos antes de girar bruscamente y clavar sus ojos verdes en la azul mirada.
—Xena, ¿alguna vez has sentido que algo en verdad no ha terminado, que de repente regresará pero que usa una apariencia diferente… que es el mismo en su interior? ¿Me entiendes?
La bardo observó que las cejas negras se acercaban, encogiendo la distancia que había entre ellas en un ceño gravemente fruncido.
—Claro. Estuve atrapada en un círculo de violencia y odio, y sin importar cómo, traté de liberarme. Algo siempre me empujaba a regresar… hacia ti.
Xena la contempló con una mezcla de profunda tristeza y ternura. Aquellos ojos increíblemente azules se mostraban llorosos, vulnerables. Gabrielle se sintió aún más confundida y apesadumbrada, como si el peso que cargaba sobre sus espaldas se hubiera duplicado sin previo aviso.
—Xena… —murmuró agachando la cabeza, incapaz de sostener la mirada de su compañera.
—No —la interrumpió enérgicamente—. Es verdad. Hablas de intentar encontrar tu camino, pero para mí, tú eres mi camino.
—¿Cómo puedo ser tu camino, cuando yo perdí el mío?
—También busco respuestas y la manera en que podamos encontrarlas no importa, mientras las busquemos juntas… tú y yo.
Las miradas azul y verde se entrelazaron por unos instantes. Los sentimientos y emociones que no podían ser expresados verbalmente quedaron al descubierto tras ese breve encuentro.
Gabrielle permitió que su mente asimilara aquellas palabras. Su corazón se agitó en su pecho al comprender el mensaje y sonrió ampliamente conmovida. Ahora era la princesa guerrera la que se mantenía cabizbaja. Impulsivamente se situó junto a la alta figura y rodeó con su brazo aquella espalda. Se recostó en el poderoso hombro, mientras que su mano acariciaba de manera instintiva el brazo de la guerrera. Xena apoyó la mejilla sobre la dorada cabeza y se unió a la sonrisa de la bardo.
Se abandonó a los dulces efectos que causaban esos dedos suaves apretando con delicadeza su piel. Era un gesto íntimo y cariñoso, tan característico, tan usual, tan de ella… De pronto, la imagen de Gabrielle cayendo al foso de lava vino a su mente. Y recordó. La impotencia que se ahogaba en un llanto silencioso, que a duras penas alcanzaba a contener y que azotaba una vez más su alma. La oscuridad insondable que inundaba su existencia, instándola a caminar en las desiertas calles de su pasado. El dolor insoportable que se instalaba en su maltratado espíritu, abriendo viejas heridas y creando nuevas llagas que lastimaban sin piedad cada resquicio de su ser. Había sido arrancada cruelmente del consuelo y la calma que sólo la bardo podía proporcionarle. Y nada podía hacer. Simplemente era capaz de sumergirse en las sombras, buscando apaciguar su aflicción en las tentadoras tinieblas de su anterior vida… Pero no había dado resultado. No conseguía sepultar bajo un manto de olvido lo que las Parcas imprevistamente le arrebataron. No conseguía amainar la tristeza que se cernía con peligrosa furia y se arraigaba con firmeza en su interior. No conseguía quitar de su memoria ese fatídico momento que insistentemente evocaba los segundos en los que Gabrielle se alejaba de su lado, para siempre.
Casi la había perdido. Casi. Se corrigió. Y en esos días comprendió finalmente lo mucho que la necesitaba, lo mucho que le hacía falta ver esa sonrisa, escuchar esa voz, fundirse en esa mirada… Casi la había perdido. Casi.
Xena se abrazó con fuerza al cuerpo atlético de la mujer más joven. Se aferró a la esbelta cintura e inhaló el aroma a flores que emanaba de la brillante cabellera rubia. Tenía deseos de detener el tiempo y permanecer enlazada a Gabrielle eternamente.
Los ojos de la bardo se encontraron con los ojos azules, logrando que la princesa guerrera se estremeciera ligeramente. La refulgente luz verde azul se coló instantáneamente por sus pupilas y se asentó en su alma, ocupando el lugar que había sido ideado sólo para ella y que le pertenecía desde un principio, desde el primer día.
—¿Por qué lloras?
La guerrera apartó rápidamente las lágrimas que humedecían su rostro. Ni siquiera se había dado cuenta de que estaba llorando.
—Porque estoy feliz de tenerte junto a mí.
La respuesta fue emitida en un susurro, pero que fue lo suficientemente claro para que Gabrielle llegara a escucharlo. La deslumbrante sonrisa que le regaló se lo confirmaba.












EY!! Felicitaciones por el FF y por la nueva seccion.-
Quiero la continuación!!!
Sigan así!! Un besote.
Le debo mi vida a un “continuará…” pero, no lo soporto!!!!…
¿Más…?
¿Será que ésta bardo puede darnos un poco más? ¿Qué dices Aye?…No creo que pueda lograr que la autora me lo de a mi pero puede que a ti, si.
The one café!!!
S.
S., esto recién empieza. Hay mucho más y todo es mérito de nuestra estrella, Ximena.
Las entregas van a ser semanales, como para despertar la sana intriga, y darnos tiempo a todos a comentar cada parte y hacerle llegar nuestras impresiones a la autora. Que no me cabe duda que serán —ya lo son— todas elogiosas.
Madre mía!!
Aye, menuda historia que te conseguiste para inaugurar el café… hace mucho que no leía un fanfic tan bien narrado!!!
Da gusto toparse con estas sorpresas.
Mis sinceras felicitaciones a Ximena, y hey, me quedo esperando la continuación, eh?
Joder, cómo escribes Ximena. sólo leer el primer párrafo te hace sumergerte en la historia completamente ^^
Genial el fic! , estoy en la espera de la continuación , muy bueno para la inaguración!
Simplemente genial!!! espero con ansias la continuación!!
Muchas gracias a tod@s por los comentarios… y por las propinas, que en estos tiempos de crisis, son más que bienvenidas.
La segunda parte, se publicará en breve… y sinceramente espero que la disfruten tanto o más que la primera.
Una vez más agradezco todas vuestras palabras, ¡no se imaginan lo que significa cada mensaje o comentario para los bardos (o los que al menos pretendemos serlos)!
Cariños afectuosos
He leido muchos fanfic y me atrevo a decir que este es uno de los mejores que he leido sino el mejor. Su redaccion es formidable y lleva al lector a situarse en el lugar de los hechos. Felicitaciones a la autora y que siga adelante…
Esta genial espero q siga así…yo también, hace como un año escribi una webnovela de esta hermosa amistad y algo más jeje
FELICIDADES