La proyección exclusiva de A Friend In Need en el Museo de Televisión y Radio de Beverly Hills, el 19 de junio de 2001, tuvo lugar ante la presencia de cientos de fans y miembros de los medios, quienes asistieron para ver el episodio antes de que se emitiera por TV.

Al terminar la proyección, el panel de Xena subió al escenario para responder algunas preguntas; las estrellas de la serie, Lucy Lawless y Reneé O’Connor fueron acompañadas por el marido de Lucy y productor ejecutivo de Xena, Rob Tapert, y el colega de Tapert, R. J. Stewart.
En primer lugar, se notaba en boca de todos el clímax dramático de la serie, y Stewart se apuró a discutir las razones por las cuales los productores optaron por un final tan impactante. «No hubo decisiones difíciles ahí», bromeó antes de ponerse serio. «La razón por la cual lo hicimos así, es que cuando la serie empezó, fue única. Xena fue presentada en Hércules como una villana con una larga lista de víctimas sobre sus espaldas, y lo primero que le tiré a Rob fue lo del entierro de sus armas. Pero una heroína que no pelea, no constituye una serie. Xena encuentra una misión, que es la de redimirse. Siempre habíamos aplazado esa posibilidad de perdonarse a sí misma por lo que hizo. Tuvo que pagar un precio muy alto: era una criminal de guerra, como había sido retratada en Hércules.»











