Si bien la Princesa Guerrera tuvo su “nacimiento oficial” el 13 de marzo de 1995, podemos decir que su verdadero cumpleaños es hoy, como todos los 4 de septiembre desde aquel año, día en que se estrenó la serie Xena: Warrior Princess a nivel mundial.
Quince años no son poca cosa. En especial porque al día de hoy este simple programa de televisión que tan sólo duró seis temporadas en el aire, todavía sigue dando de qué hablar, emocionando, uniendo a las personas y hasta convocando gente nueva a las huestes de su peculiar y fidelísima “fanaticada”.
Por eso, desde este humilde sitio de homenaje a la serie, a sus creadores y protagonistas, hoy celebramos con mucha alegría el camino recorrido en estos quince años. Y les damos gracias por acercarnos a tanta gente linda.
¡Feliz cumpleaños, Xena!
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El episodio de Xena sin dudas más ambicioso y esperado, The Bitter Suite, fue emitido la semana del 2 de febrero de 1998, y cosechó impresionantes ratings además de una amplia aprobación por parte de los críticos.
Aunque las series de televisión ya habían intentado realizar musicales (Cop Rock de Steven Bochco, por ejemplo), nunca antes semejante empresa había sido lograda de manera tan orgánica.
La estrella, Lucy Lawless, llegó al proyecto con experiencia en Broadway, habiendo interpretado a Rizzo en Grease, durante el receso de Xena en 1997. Y a la par en aquella aventura única estaba el director y coreógrafo de Broadway Jeff Calhoun, también de Grease, quien mostró gran interés en explorar las posibilidades musicales dentro de la industria cinematográfica y televisiva.
El compositor de la serie, Joseph Lo Duca, estuvo experimentando con diferentes instrumentaciones, orquestaciones poco convencionales y aplicaciones inusuales por algún tiempo, y la serie Xena en general parece prestarse a lo raro e inesperado, así que The Bitter Suite parecía encajar perfecto.
Esta es la primera de una serie de mini-entrevistas con el personal creativo clave que trabajó en The Bitter Suite, quienes ofrecen un panorama de la concepción del episodio, el desarrollo y la vistosa realización. Esta noche, comenzamos con el alma máter.
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La nota de ayer era más extensa, y en ella los dos dúos, el de actrices y el de productores, también comentaron otros temas muy interesantes.
Aquí la conclusión.
«Estuvimos detrás de la idea de hacer un musical. Pero eso habría matado a Lucy y a Reneé porque iban a interpretar cuatro papeles, en cada escena, con diferente vestuario. Nos esforzamos un montón, pero al final conseguir los derechos de la música fue imposible.»
Mirando hacia atrás el desarrollo de los personajes a lo largo de las seis temporadas, lo primero que le viene a la mente a Reneé es cuánto cambió Xena. «Al comienzo, Xena no quería tener nada que ver con el lado compasivo de la gente a la que ayudaba. Y luego, cuando está con Gabrielle cada vez más…»
«…tú la cambiaste», interrumpe Lawless riendo.
«Ella se ablandó», coincide O’Connor. «Yo tuve la reacción que la audiencia hubiera tenido con Xena, esa de “¿Cómo convives con la Princesa Guerrera?” Obviamente eso tiene un efecto en gente como Gabrielle, que se volvió más y más pragmática.»
«Para nosotros que estábamos en el equipo de guionistas, Gabrielle fue un personaje grandioso», agrega Rob Tapert, «porque Xena no podía cambiar. Podía ablandarse un poco, pero sigue siendo Xena. Era Gabrielle quien tenía la posibilidad de plantear todas las preguntas y las elecciones morales, al viajar con esta Princesa Guerrera por lugares en los que mucha gente moría y salía herida. La forma en que Reneé le dio vida, no sólo nos permitió un alivio cómico, sino ante todo una vía para retratar el crecimiento del personaje.»
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La proyección exclusiva de A Friend In Need en el Museo de Televisión y Radio de Beverly Hills, el 19 de junio de 2001, tuvo lugar ante la presencia de cientos de fans y miembros de los medios, quienes asistieron para ver el episodio antes de que se emitiera por TV.
Al terminar la proyección, el panel de Xena subió al escenario para responder algunas preguntas; las estrellas de la serie, Lucy Lawless y Reneé O’Connor fueron acompañadas por el marido de Lucy y productor ejecutivo de Xena, Rob Tapert, y el colega de Tapert, R. J. Stewart.
En primer lugar, se notaba en boca de todos el clímax dramático de la serie, y Stewart se apuró a discutir las razones por las cuales los productores optaron por un final tan impactante. «No hubo decisiones difíciles ahí», bromeó antes de ponerse serio. «La razón por la cual lo hicimos así, es que cuando la serie empezó, fue única. Xena fue presentada en Hércules como una villana con una larga lista de víctimas sobre sus espaldas, y lo primero que le tiré a Rob fue lo del entierro de sus armas. Pero una heroína que no pelea, no constituye una serie. Xena encuentra una misión, que es la de redimirse. Siempre habíamos aplazado esa posibilidad de perdonarse a sí misma por lo que hizo. Tuvo que pagar un precio muy alto: era una criminal de guerra, como había sido retratada en Hércules.»
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No podía faltar en la bandeja el Jefe de Jefes. El productor ejecutivo de Xena y Hércules. El maridito de Lucy Lawless. El colorado visionario que algunos amamos, otros odian, otros envidian. Helo aquí contestando el ya clásico cuestionario.
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